Las entidades de crédito de la zona del euro deben mantener obligatoriamente un determinado nivel de fondos, denominados reservas mínimas obligatorias o coeficiente de caja con sus bancos centrales nacionales.

¿Qué son las reservas mínimas obligatorias?

Las reservas mínimas obligatorias o coeficiente de caja son la porción de depósitos que una entidad debe mantener en reservas líquidas, y por tanto no se puede usar para inversiones ni préstamos.

Ereservas minimas obligatoriasl coeficiente de caja (c) es igual al porcentaje entre los activos del sistema bancario o reservas (ACSB) y los depósitos entregados por los ahorradores al banco (D).

Esto quiere decir que un coeficiente de un 1% (tasa de la zona Euro hoy en día) significa que por cada 100 € que depositamos en ahorros en una entidad, ésta mantiene 1 € como reservas legales (ACSB) y tiene la capacidad de invertir o conceder créditos por valor de 99 €.

La finalidad de las reservas es garantizar la solvencia a corto plazo de los bancos e impedir la multiplicación de los fondos de un modo descontrolado. Cuanto mayor sea el coeficiente de caja más difícil es que un banco quiebre, pero también será menor la proporción de créditos concedidos por unidad de depósito y por tanto su rentabilidad y sus beneficios serán menores.

Las exigencias de reservas mínimas de cada entidad se establecen para períodos de seis semanas denominados períodos de mantenimiento. El nivel de reservas se calcula en función del balance de la entidad antes del inicio del período de mantenimiento.
Las entidades de crédito deben asegurarse de cumplir las exigencias de reservas mínimas en promedio durante el período de mantenimiento, por lo que no es necesario que mantengan diariamente su importe total en cuentas con el banco central. Este sistema funciona como una válvula, que permite a las entidades responder a los cambios a corto plazo en los mercados monetarios, donde se prestan entre sí, depositando o retirando fondos de sus reservas en el banco central. Esto contribuye a estabilizar el tipo de interés al que las entidades se prestan a corto plazo.
Hasta enero de 2012, las entidades de crédito debían mantener en sus bancos centrales nacionales un coeficiente mínimo del 2 % de determinados pasivos, principalmente depósitos de clientes. Desde entonces, este coeficiente se ha reducido al 1 %. El total de reservas mínimas exigidas a las entidades de crédito de la zona del euro se situó en 2016 en torno a 113.000 millones de euros.

Un incremento del coeficiente de caja a los Bancos, tiene como consecuencia la existencia de una menor cantidad de dinero en circulación y, por tanto, las personas tendrán menos acceso al crédito y a la inversión.

Al final del período de mantenimiento, el banco central paga a las entidades intereses por las reservas mantenidas, aplicando un tipo de interés equivalente al de las operaciones principales de financiación.
Aunque las reservas mínimas son un instrumento de política monetaria utilizado habitualmente por los bancos centrales, algunos de ellos, como los de Australia, Canadá y Suecia, no imponen este tipo de exigencias.

Efectos de una subida del coeficiente de caja

Un incremento en el coeficiente de caja de los bancos comerciales, disminuye la cantidad de dinero en circulación, debido a que los bancos guardarán parte de su dinero para garantizar los depósitos de sus clientes. Esta situación se suele dar en épocas de crisis financieras para evitar el riesgo de contagio entre los bancos y equilibrar la balanza entre la emisión de préstamos y la captación de depósitos, que son su negocio principal.
• Este efecto se relaciona con una política monetaria contractiva, que consiste en subir los tipos de interés de intervención o tipo interbancario, con el objetivo de hacer subir el coeficiente reservas/depósitos, al encarecer los préstamos en caso de tener reservas insuficientes.

Efectos de una bajada del coeficiente de caja

Una bajada del coeficiente de caja permite a los bancos desarrollar más libremente su actividad y prestar más al público, fomentando la demanda, el consumo y la cantidad de dinero en circulación. Esta situación, se suele dar en épocas de bonanza y de expansión del crédito, ya que la situación financiera de la economía es mejor y, por tanto, hay que dotar menos reservas legales para cubrir los depósitos de los clientes.
• Una bajada del coeficiente de caja se relaciona con una política monetaria expansiva, que consiste en la modificación de los tipos de interés a la baja, con la finalidad de disminuir el coste de financiación de las empresas, fomentando a su vez, la inversión privada.

De esta forma, el banco puede aportar o quitar dinero del mercado, siendo el coeficiente de caja inversamente proporcional al multiplicador del dinero. Es decir, si el Banco Central, como medida de política monetaria, decidiera en un momento dado elevar el coeficiente legal de caja, la cantidad de dinero que se podría crear sería inferior, ya que los bancos se quedarían un porcentaje superior de los depósitos que reciben.
En los mercados financieros, un incremento del coeficiente de caja a los Bancos, tiene como consecuencia la existencia de una menor cantidad de dinero en circulación y, por tanto, las personas tendrán menos acceso al crédito y a la inversión.

Pasivos computables en el coeficiente de caja

El Banco Central Europeo puede aplicar distintos coeficientes a la base de reservas sin superar el limito máximo recogido en el Reglamento del Consejo de la UE del 10% de los pasivos computables.

El BCE define tres tipos de pasivos computables:

1. Pasivos incluidos en la base de reservas a los que se les aplica un coeficiente de reservas positivo:
• Depósitos a la vista.
• Depósitos a plazo hasta dos años.
• Disponibles con preaviso hasta dos años.
• Valores de renta fija con vencimiento hasta dos años.

2. Pasivos incluidos en la base de reservas a los que se aplica un coeficiente de reservas del 0%:
• Depósitos a plazo a más de dos años.
• Disponibles con preaviso a mas de dos años.
• Cesiones temporales.
• Valores de renta fija con vencimiento superior a dos años.

3. Pasivos excluidos de la base de reservas:
• Pasivos frente a otras entidades sujetas al sistema de reservas mínimas, frente al BCE y a los BCNs participantes.

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